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Un poco de mi historia
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Es
uno de los elementos esenciales de nuestras salidas ornitológicas. En él se
registran las observaciones que realizamos en el campo y suponen una ayuda
muy importante tanto para la identificación en casa utilizando las guías de
aves como para mantener un registro de nuestras observaciones con vistas a
sacar conclusiones sobre la avifauna de un determinado lugar o sobre el
comportamiento de una especie concreta o grupo de ellas. |
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En mi caso, el cuaderno de campo fue cambiando progresivamente a medida que
iba adquiriendo más experiencia como ornitólogo. Los primeros cuadernos eran
"tipo Félix", es decir, tratando de imitar los magníficos cuadernos con sus
primorosas ilustraciones que Félix Rodríguez de la Fuente mostraba en sus
programas y publicaciones. Íbamos recopilando datos que guardábamos en la
memoria o que habíamos anotado en el campo utilizando un cuadernillo que
considerábamos provisional porque el auténtico cuaderno de campo era para
nosotros el que realizábamos en casa con dibujos detallados que
tardábamos demasiado en hacer. En la actualidad considero que el verdadero
cuaderno de campo era el que nos servía para anotar las observaciones
directamente en el campo mientras el que hacíamos en casa podría
considerarse como un diario de campo. |
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Sin embargo hay algo muy positivo en esas primeras tentativas. Las
ilustraciones que queríamos hacer magníficamente (como las de Félix) fueron
esenciales para nuestro aprendizaje ornitológico. A base de hacer dibujos
que después coloreábamos, íbamos memorizando las siluetas y los
colores de las diferentes especies. |
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Cuando nos cansamos de tantos dibujos porque se nos acumulaban sin poder
terminarlos fuimos "evolucionando" hacia lo que podíamos considerar como
auténticos cuadernos de campo que no solían tener demasiados dibujos y sí
muchas observaciones con indicaciones y descripciones más o menos
pormenorizadas de plumajes o de otros rasgos de las aves cuya especie
desconocemos o dudamos. |
Características del cuaderno de campo
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Tamaño adecuado para guardar en un bolsillo
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Tapas, a ser posible, plastificadas (puedes forrarlas)
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Suelen ser más cómodos los que van encuadernados con espiral de alambre
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Es recomendable utilizar lápiz (no se emborrona con la humedad)
Qué se
debe anotar como mínimo
Otras posibilidades
Además del
habitual cuaderno de campo hay otras posibilidades para anotar nuestras
observaciones. Un ejemplo son los listados de especies que se utilizan para una
sola salida. En él están anotadas todas las especies que pueden verse en
la zona donde el ornitólogo se mueve habitualmente. Este sistema solo se
recomienda para los ornitólogos más experimentados. Tiene como ventaja que estas
fichas pueden ser archivadas de manera más flexible que un cuaderno de campo.
[Modelo de
ficha de observación para una jornada de campo(en italiano)]
Hay
también algunos ornitólogos que se elaboran su propio cuaderno,
encabezando cada hoja o página con una especie de formulario listo par rellenar
donde se indica: lugar, fecha, hora y datos meteorológicos.
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Lugar: |
Fecha: |
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Meteorología: |
Hora |
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Observaciones: |
¿Y
después qué?
Muy
bien, ya tengo cientos de observaciones; ¿de qué me sirven?
Aunque seas un aficionado a esto de la ornitología, puedes estudiar las aves de
un determinado lugar, o comprobar datos fenológicos de tu localidad (llegadas y
partidas de migrantes), aportar tus datos a anuarios ornitológicos, artículos,
atlas o cualquier otro tipo de trabajo sobre las aves, realizar tus propios
trabajos para divulgarlos localmente...en fin muchas utilidades que dependen
siempre de tus inquietudes y de la forma de almacenar los datos.
Si has guardado simplemente los cuadernos de campo, te resultará muy tedioso
extraer información de ellos. Si te has dado el trabajo de pasar tus datos a
algún tipo de ficha por especie o por localidad seguramente tendrás más
facilidad para recopilar información.
Actualmente, los programas informáticos tipo bases de datos te permiten acceder
a la información de manera muy diversa. Personalmente considero fundamental
volcar las observaciones de tus cuadernos de campo a estos programas. En el
apartado de software de esta página web tienes varios ejemplos.
MATERIAL ÓPTICO
Artículo de la página web de Valdellera Aventura sobre prismáticos y telescopios
terrestres.
Los prismáticos
son prácticamente imprescindibles para la observación de aves.
Deberás tener en cuenta lo siguiente a la hora de
elegirlos:
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No deben
ser pesados.
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Algunas de
las ópticas más adecuadas para la observación de aves son: 8x30 ,
8x40, 7x50 y 10x50.
El primer número (7, 8 ó 10) hace referencia a los aumentos y el segundo
(30, 40 ó 50) al diámetro en milímetros del objetivo. Si dividimos el
segundo número entre el primero obtendremos la luminosidad de los
prismáticos; así los más luminosos serían los de 7x50 y los menos el de
8x30.
No es aconsejable que tengan más de 10 aumentos porque se vuelven ya muy
pesados y nos cuesta trabajo mantener la estabilidad de la imagen usándolos
"a brazo alzado", es decir, sin trípode.
Ten en cuenta también la distancia mínima de enfoque ( hay prismáticos
que no dejan enfocar más cerca de 8-10 metros y esto es a veces un engorro)
y el ángulo de visión que abarcan para que no sea muy reducido.
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Por un
precio de entre 10000 y 30000 pesetas tendremos unos prismáticos aceptables
aunque por 6000 "pelas" he tenido prismático que me han sacado
del apuro durante años.
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Si es
posible que estén forrados de goma porque este aspecto, aunque los encarece,
los protege de los golpes.
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Procura
utilizar una correa cómoda; te ahorrará muchos problemas.
En cuanto al tipo de óptica existen dos tipos de prismáticos (esta información y los esquemas que la
acompañan han sido obtenidos de
www.ornithomedia.com ):
Estos son
algunos consejos para usarlos correctamente:
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Para adaptar
los prismático a ti tendrás primero que abrirlos o cerrarlos adecuadamente
a la separación de tus ojos. A continuación habrá que enfocar
correctamente con ellos para lo cual mira primero por el ocular que no es
regulable y mueve la rueda de enfoque hasta que veas correctamente (para
esta prueba puede ser útil que mires algún letrero); a continuación mira
solo por el ocular móvil y mueve su rueda de ajuste, sin tocar la de
enfoque, hasta que veas con toda la nitidez posible; por último fíjate en
la marca que te indica el ocular móvil para que a partir de ahora la tengas
siempre como referencia a la hora de enfocar con tus prismáticos.
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Aunque sea
consejo de "perogrullo", no mires nunca al sol.
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Normalmente
es mejor localizar primero a las aves sin prismáticos y luego utilizarlos.
Además esto es especialmente importante con las aves en vuelo, sobre todo
si son rápidas, porque nuestra primera intención es llevarnos los
prismáticos a los ojos y en muchas ocasiones se nos pierden; suele ser más
eficaz seguir a simple vista su vuelo y luego tratar de localizarlas con los
binoculares.
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Si eres un
ornitólogo novel no te desesperes si se te "pierden" todos los
pájaros cuando tratas de verlos con los prismáticos.
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Par
limpiarlos asegúrate primero que no tienen arenilla soplando o con la ayuda
de un pincel seco y luego frótalos suavemente con un paño de algodón tipo
"limpiagafas".
Estos son los datos técnicos que definen un
prismático:
- Aumentos: primera cifra de definición del
binocular, por ejemplo 8 x 32 significa 8 aumentos; 10 x diez aumentos... Si
tenemos, por ejemplo, un ratonero común en un posadero a 160 m de nuestro punto
de observación, con unos prismáticos 8 x lo veríamos al equivalente de 20 m sin
prismáticos, mientras con unos 10 x lo veríamos a 16 m.
- Lente de entrada: segunda cifra de
definición del binocular. Cuanto mayor, mayor luminosidad, aunque mayor peso. Es
como una ventana en una habitación, a mayor ventana, más luz entra. De este
modo, para las lentes de entrada más comunes en ornitología, nos quedan las
siguientes superficies de entrada de luz:
- x 30 = 706 mm cuadrados
- x 32 = 804 mm cuadrados
- x 40 = 1256 mm cuadrados
- x 42 = 1385 mm cuadrados
- x 50 = 1963 mm cuadrados
Por consiguiente, vemos que la luminosidad
aumenta exponencialmente con relacción al diámetro de entrada de la lente,
siendo en un modelo de x 50 2.78 veces superior que en un modelo de 8 x 30, eso
si, por supuesto, dentro de una misma serie de calidad óptica y constructiva.
Aquí entra el concepto de calidad óptica y cosntructiva, dado que se producen
pérdidas lumínicas por la reflexión de la luz sobre los cristales de las
ópticas, de modo que la luz que llega al ocular es digamos, menor que la que
entra por la lente de entrada. Las mejores marcas, además de dotar con
recubrimientos antivaho, antirayaduras...a sus ópticas, tratan de lograr mejores
transmisiones de luz dotando a las ópticas de recubrimientos antireflexión.
- Campo visual. Esel campo que abarca el
prismático, generalmente en superficie abarcada a distancia de 1000 m o bien en
grados. Para ornitología y observación de la naturaleza, con que ronde los 100 m
suele ser suficiente, si bien los usuarios de gafas quizá prefieran opciones de
valor superior, al mermar su campo por la utilización de las propias gafas.
- Pupila de salida. Diámetro de la imagen formada
sobre el ocular. Su resultado se logra dividiendo el valor de la lente de
entrada entre los aumentos. Por ej, en un 8 x 40 , la pupila de salida sería de
40 : 8 = 5. Los valores recomendados son de 4 a 5, pues menos nos dan una imagen
pequeña y poco luminosa. Un error que se cita en muchas comparativas es que
luminosidad y pupila de salida se dan la mano. Existe prismáticos en el mercado
compactos, de modelos 6 x 25 y similares, con pupila de salida superior a los 8
x 32, pero con un comportamiento lumínico pobre en comparación.
Los mayores valores de pupila de salida rondan la
cifra de 7 en modelos de 7 x 50 y 8 x 56. Son prismáticos de formato muy
luminoso y el valor 7 de la imagen formada creo que tiene que ver con lo que me
comentaron en una ocasión, de que en condiciones normales la pupila del ojo
humano dilata hasta 7mm, de ahí el absurdo de construír modelos de pupila de
salida superior. Aunque yo he citado modelos de 7 x 70 y semejantes, pero de
dudosa garantía por la marca... En fin, dentro de nuestros márgenes, valores de
pupila entre 4 y 5.5 será lo más usual.
- Indice crepuscular: Este valor si nos da una idea
de la luminosidad del aparato en referencia a los aumentos del mismo. Se haya
calculando la raiz cuadrada del resultado de la multiplicación del valor de los
aumentos por el de la lente de entrada. Cuanto mayor, más luminosidad:
- Para 8 x 32 es de 16
- Para 8 x 40 es de 17.8
- Para 8 x 42 es de 18.3
- Para 10 x 42 es de 20.5
- Para 10 x 50 es de 22.3
He de decir que a nivel personal los mismos
modelos de 8 x 42 y 10 x 42 que he probado me dan la sensación de desmentir este
concepto, pues me parece más luminoso siempre el modelo 8 x 42 que el 10 x 42.
- Distancia mínima de enfoque. En estos
modelos casi nunca supera los 5 ó 6 m. por lo que no hay problema, salvo que se
quieran observavr insectos o batracios.
- Relieve de pupila. Explicar este concepto
en óptica lleva su tiempo. Este valor expresa en mm la distancia que existe
entre la imagen final formada sobre la lente de salida del ocular y la
superficie de la retina del ojo humano. Quizá sea difícil de entender, pues ni
yo lo tengo muy claro, pero lo cierto es que la mayoría de comparativas aprecian
este valor desde el punto de vista de la comodidad de uso y de que la vista se
cansa menos con buenos valores de relieve de pupila. Lo cierto es que en marcas
medianas logran un buen dato a costa de sacrificar el campo de visión del
aparato. Los mejores valores los manejan Zeiss con los Victory, Swarovski con
los EL Habitch y Leica cosn sus series Trinovid y Ultravid, siempre con valores
de campo de visión no inferiores a 110 m. también se cuida de construir
prismáticos con buen relieve de pupila Steiner y sobre todo Opticron, aunque
estos últimos sacrifican en exceso el campo de visión en algunos modelos. El
valor ideal se alcanza entre 17 y 22 en las grandes marcas que respetan los 110
a 120 m de campo de visión.
- Peso. El peso ideal no debe rebasar en mi
opinión los 800 gr . Ya existen modelos de 8 x 42 y 10 x 42 por menos de 700 gr
de construcción muy fiable. Existen modelos robustísimos y de gran calidad
presentados por Leica, Optolyth, Bushnell y Docter. Mi opinión es qye su uso
está enfocado a labores marítimas o militares, dado que el trajín que pueden
soportar es más duro que en el campo colgados del cuello. Colgarse unos
prismáticos de 1.200 gr del cuello no me parece exagerado, máxime teniendo en
cuenta los bocadillos que se ven salir a veces de las mochilas los días de
campo... El problema de los 1. 200 gr, unido a menudo a los 10 ó 12 aumentos, es
que en caso de observaciones prolongadas nos van a pesar los brazos antes que a
nadie y se nos van a cansar los ojos debido a no poder mantener a raya las
vibraciones.
- Calidad y construcción. En óptica, al
contrario que en la moda, donde prima el diseño y a menudo la pijotería, la
calidad se paga. Una mayor calidad óptica revierte en mejores observaciones,
sobre todo prolongadas o con deficiente luz, mejores y más verdaderos colores...
En fin , se define por si mismo. La construcción más robusta también se paga,
caso de Zeiss, Steiner o Leica que dan enorme importancia a la robustez y los
engomados. Es importante informarse de los materiales que componen el
prismático, pues un puente de aleación de aluminio sienpre dará mayor ligereza,
pero también la da el titanio que es más caro y encarece el producto... si bien
lo hace más robusto.
- Aumentos. Por lo general, 8 x . a 10 x.
Los 8 aumentos dan observvaciones más cómodas. Fijémonos si no, cómo dentro de
una misma serie de prismáticos, los de por ej 8 x 42 suelen superar en valores
técnicos a los 10 x 42 en casi todo (pupila de salida, relieve de pupila, campo
de visión e incluso precio y peso). Debemos valorar si comprar 10 x nos va a dar
un valor añadido, cuando lo más cómodo es manejarse con 8 x con menos vibración
en las observaciones. Esto es muy personal, cada uno decide.
- Otras características: Relleno de
Nitrógeno: Esencial para evitar el empañado, es un aliciente añadido a las
ópticas en prismas de techo y algunos pocos modelos de porro. Copas retráctiles:
Lo último en diseño techo, para hacer más cómodas las observaciones con o sin
gafas. Correa ancha: obvio es que facilita el transporte. Corrección dióptrica;
la hay de dos tipos, la clásica centrada en un ocular y la que se basa en
corrección de ambos, sólo disponible en las grandes marcas. Algunas marcas, cada
vez más, incorporan si acaso la correción clásica con un sistema regulador a
clicks, que hace que no se nos mueva el valor preajustado al caminar por el roce
del ocuñar con nuestro cuerpo.
Los telescopios
son otra
historia. A veces cuando estás tratando de observar aves muy larga distancia
(desde la playa hacia el mar, en un embalse o laguna...) pueden ser muy útiles.
Pero requieren una inversión económica que como mínimo entre el telescopio y
el trípode (elemento este fundamental para un uso correcto de aquellos) ronda
las 150000 pesetas.
Sus ópticas mínimas están en los 20 aumentos con un diámetro que oscila
entre los 60 y los 80-82 mm. Los oculares son intercambiables pero hay algunos
zoom de 20-60 que si son de buena calidad te ayudan muchísimo.
Deberás elegir también entre los de visión recta y los angulares de 45 grados
(como el que se representa en el encabezado de esta sección). Ambos tienen sus
ventajas e inconvenientes que ya comentaremos más adelante.
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